Opinión

El metafórico mundo de Macri

Presidente Mauricio Macri

El presidente Mauricio Macri dio hoy una conferencia en Olivos, donde si bien no hizo anuncios importantes buscó llevar un mensaje de calma y previsibilidad en momentos de zozobra política, económica y social. Al presidente el lugar de la palabra visiblemente le incomoda, lo padece, más allá de sus intentos de mitigarlo con modernos teleprompters o largas sesiones de coaching[i].

También incómoda es la situación en la cual Macri tiene que salir a defender su gestión en medio de la caída de su imagen pública, inflación galopante, el destape del caso de los presuntos aportantes truchos para la campaña de María Eugenia Vidal y el preocupante ascenso de sus principales contrincantes electorales: Sergio Massa y Cristina Fernández. Es que según algunos sondeos, tanto el jefe del Frente Renovador, como la ex presidenta derrotarían[ii] a Mauricio Macri en primera vuelta caso de una elección presidencial con escenarios polarizados.

Lo cierto, es que una vez más, el presidente recurrió a su habitual lenguaje simple (¿podríamos hablar de un lector modelo de 11 o 12 años quizás?), con giros retóricos cuasi “evangélicos”, pero, sobre todo, a la metáfora. Y aquí con metáfora nos referimos al concepto de uno de los más influyentes especialistas en comunicación política, George Lakoff. En su libro “No pienses en un elefante” (un must para entender la comunicación de Cambiemos) explica cómo (por ejemplo) el recorte fiscal se presenta invertido bajo la idea de alivio fiscal:

El día que George W. Bush llegó a la presidencia, empezó a salir de la Casa Blanca la expresión ‘alivio fiscal’. Pensemos en el marco (frame) de ‘alivio’. Para que se produzca un alivio, ha tenido que haberle ocurrido a alguien antes algo adverso, un tipo de desgracia, y ha tenido que haber también alguien capaz de aliviar esa desgracia, y que por tanto viene a ser un héroe. Pero si hay gentes que intentan parar al héroe, esas gentes se convierten en villanos porque tratan de impedir el alivio.”

Y prosigue: “Cuando a la palabra fiscal se le añade alivio, el resultado es una metáfora: los impuestos son una desgracia; la persona que los suprime es un héroe, y quienquiera que intente frenarlo es un mal tipo. Esto es un marco. Se construye con ideas como desgracia y héroe[iii]”.

Economía argentina: Pronóstico reservado

Volvamos al plano local: ¿Que metáfora usó Macri para explicar la crisis económica? Tiene que ver con el clima. Veamos: el presidente afirmó en relación al rumbo económico que “Estamos enfrentando una tormenta y hemos sabido levantar las velas para mantener el rumbo”. También, al ser consultado por la inflación Macri enumeró como uno de los culpables a “esta tormenta que devaluó la moneda”. Más tarde nuevamente insistiría en la necesidad de bajar la inflación para estar “más fuertes para cualquier tormenta que pueda venir del mundo“. Pero esta idea, no es nueva, se viene repitiendo a medida que se acentúan los signos de crisis económica: a principios del mes pasado, en un acto en Chaco Mauricio Macri ratificaba el rumbo de su gestión y afirmaba “Contra viento y marea lo estamos haciendo bien“. Podríamos también recordar otras metáforas como aquella de la “lluvia de inversiones” o la de la “turbulencia cambiaria[iv]”. En fin, todas con reminiscencias climatológicas.

El marco o frame de Tormenta perfecta:

Probablemente, no sea una casualidad que el presidente evite hablar de crisis, estanflación, devaluación u otras palabras con claras implicancias negativas en el imaginario colectivo. Sobre todo, en una sociedad tan traumatizada por los ciclos autodestructivos de la economía criolla.

Lo cierto es que presentar la crisis económica como una tormenta tiene varias ventajas: El Gobierno pasa a ser víctima, de un fenómeno externo, impredecible, destructivo. La metáfora de la tormenta es poderosa y sanadora, no da la posibilidad de haber cometido errores en la gestión y nos obliga a sacrificios en pos de la supervivencia. Al mismo tiempo, la tormenta es algo transitorio: Esta es la arista positiva que engarza el discurso de Macri para evitar un colapso espiritual (y electoral) en al menos aquellos votantes que aún siguen confiando en su liderazgo. A su vez, la idea de la “Tormenta perfecta”, que se repite insistente y sincrónicamente en gran parte de la conducción de Cambiemos trasciende el ámbito partidario y muchas veces hasta es asumida por diversos medios[v] y periodistas que repiten (quizás ¿sin saberlo?) un marco, una explicación a la medida del gobierno.

Aun así, asumiendo que efectivamente la Argentina está ante una tormenta, en mares bravos, surgen varias preguntas: ¿Cuánto durará? ¿Qué tipo de sacrificios deberán hacer los argentinos? ¿Mauricio Macri llevará la nave a buen puerto? Ojalá que así sea, porque al menos en política, los botes salvavidas son pocos. Y si naufraga el capitán no suele hundirse con el barco.

 

[i] http://www.lapoliticaonline.com/nota/112942/

[ii] http://www.lapoliticaonline.com/nota/114093/

[iii] https://www.textosenlinea.com.ar/academicos/Lakoff%20-%20No%20pienses%20en%20un%20elefante.pdf

[iv] https://www.clarin.com/politica/mauricio-macri-dijo-quedo-turbulencia-cambiaria-preocupa-inflacion_0_BJAXONqAf.html

[v] https://www.clarin.com/opinion/indicios-tormenta-perfecta_0_ByM12AY9l.html

Un pensamiento en “El metafórico mundo de Macri

  1. Exactamente.

    La tormenta es “Divina” es un desastre natural y nadie la puede controlar, lo mejor que se puede hacer es sobrevivir a esa tormenta pero no hay injerencia. La tormenta es cosa ajena.

    Usando la analogía naval, si un capitán rompe un barco es un fracaso, pero si después de una tormenta queda todo roto, el capitán es un héroe si no se termina de hundir.

    En resumen, la analogía de la tormenta lo libera de responsabilidades y debemos agradecerle llegar….gracias capitán por hacernos llegar, rotos pero a salvo…aunque nadie vio la tormenta.

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