Opinión

CAMBIEMOS PARA LA VICTORIA

El actual esquema le está permitiendo obtener al oficialismo importantes victorias políticas. Respaldado por un aplastante triunfo electoral, Cambiemos ha sabido constituirse como un espacio político sólido capaz de disputarle el poder en igualdad de condiciones al peronismo y sus expresiones satélites. Aún así, eventos de violencia como los ocurridos durante los recientes debates parlamentarios, junto a los cacerolazos evidencian un distanciamiento de la opinión pública respecto a medidas que golpean a los sectores más desfavorecidos

Presidente Mauricio Macri

Cambiemos lo hizo una vez más. Logró que la Cámara de Diputados convirtiera en ley la reforma provisional, una normativa que modifica la fórmula que se utiliza para aumentar las jubilaciones, además de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y las pensiones. El estado ahorrará sólo en 2018 $72 mil millones, equivalente al 0.6% del PBI, mientras que los jubilados perderán (según distintas estimaciones) entre 3% y 8% de sus ingresos anuales. Algo así como $6 mil menos al año, por ejemplo, para un jubilado que percibía una jubilación de $10 mil. Llamativamente, Mauricio Macri termina haciendo en términos prácticos lo que tantas veces le criticó a la anterior gestión: financiar al Estado con la plata de los jubilados. En paralelo, el gobierno aseguró su doblete con la aprobación en diputados de la reforma tributaria, hermana y llave (de catch) para lograr el apoyo de los gobernadores a la reforma previsional.

Pero esta victoria, que se suma a otros hitos legislativos siendo minoría en el congreso (como la desarticulación de la “Ley de Medios”, el acuerdo con los fondos buitre, el blanqueo de capitales) no puede comprenderse sin el complejo andamiaje de poder construido por Cambiemos que incluye alianzas, gestión de la opinión pública, coerción política y represión social. Un andamiaje que le ha dado resultados hasta ahora pero que siembra interrogantes de sustentabilidad política y social a futuro. Repasemos:

Polarizar y fragmentar: la asimilación de la oposición

Federico Pinedo y Miguel Angel Pichetto (Crédito La Política Online)

Hasta antes de la aplastante victoria electoral en las elecciones legislativas de este año el oficialismo constituía sólo un tercio de la Cámara de Diputados y apenas un quinto en el Senado. Mientras polarizaba con el kirchnerismo y la herencia k, Mauricio Macri llevaba de gira a Sergio Massa y lo mostraba como la cabeza del peronismo “bueno”, dividiendo al ya dividido PJ. Mientras tanto, el bloque oficialista logró aprobar todas las leyes importantes que necesitaba. Para esto, contaron en el Senado con el apoyo del bloque del Frente Para la Victoria y del PJ no kirchnerista. A esta altura, la postura colaboracionista de Miguel Ángel Pichetto y gran parte del PJ roza el transformismo político.

Las razones del apoyo de los gobernadores a la reforma previsional

En la cámara baja, el rol del denominado Interbloque Argentina Federal (que representa a los gobernadores peronistas) fue clave para la aprobación de la Reforma previsional ¿Por qué? Porque en agosto María Eugenia Vidal le había pedido a la Corte Suprema que se declare inconstitucional el techo de $650.000.000 (o hasta el 10% de la recaudación) anuales para la coparticipación del impuesto a las Ganancias que le corresponde recibir a la Provincia. Si esto prosperaba, significaba menos dinero para las provincias. Por esto Macri pactó con los gobernadores que Vidal desjudicializaría el Fondo del Conurbano a cambio que los primeros votaran afirmativamente la reforma. El gobierno entonces decidió coparticipar el 100% de lo recaudado, afectando los fondos del Anses y minando su sustentabilidad a partir del 2022, cuando sea eliminado el Impuesto al Cheque.

El relato M

Otra de las grandes victorias comunicacionales del oficialismo es haber logrado que grandes sectores de la población acepten que el conjunto de reformas económicas y políticas, (inclusive los excesos en la gestión del conflicto social) sean una necesidad y no una opción (entre tantas) propia de un ideario ciertamente neo liberal. Un breve repaso de las políticas implementadas en estos dos años llena el típico formulario de un programa económico ortodoxo propuesto por un órgano de crédito internacional (Repliegue del Estado a una posición de observación, estímulo de la iniciativa privada sobre la pública, ajuste fiscal, reducción seguridad social, transferencia de recursos a sectores concentrados, liberalización mercado, endeudamiento externo, etc.). En el relato M, Mauricio Macri viene a ser algo así como un médico bonachón que somete a sus pacientes a una estricta dieta, luego de varios años de excesos y disipación kirchnerista. Un médico que les dice la verdad, y que si hace falta hasta les da una cachetada para que entiendan que a veces hay que sufrir para después gozar.

El rol de los medios

Este relato, post ideológico (porque evita la fundamentación ideológica como bien aconsejó oportunamente Duran Barba) pudo verse en todos los escalones de la comunicación oficialista, tanto en redes sociales como en el ecosistema de medios tradicionales. En un sistema de medios en crisis, con un nivel de concentración sin precedentes, el lugar para las voces opositoras cada vez se obtura más. A la escasa sobrevida de los medios filo kirchneristas que habían crecido alimentados por los feed lot de la pauta oficial, se le suma el despido de la señal C5N de referentes del periodismo opositor como Víctor Hugo Morales y Roberto Navarro entre otros. Todo esto en un contexto de implosión del grupo INDALO, luego del procesamiento y prisión de su dueño Cristóbal López, por presunta defraudación al fisco. En definitiva, a partir del aumento de la influencia de medios de línea editorial cercana al gobierno, el sistema de medios pareciera estar funcionando como caja de resonancia para el relato propuesto por el oficialismo.

El rol de la justicia

No por ser menos importante, por último, podríamos mencionar una de las principales cartas que tiene el gobierno para mantener a raya a díscolos y opositores: el proceso judicial. El gobierno sabe que cuenta con un respaldo de gran parte de la opinión pública para castigar los numerosos (y grotescos en algunos casos) hechos de corrupción de la anterior gestión. Cuenta también con Daniel Angelici, el gran operador judicial de Cambiemos. El procesamiento de sindicalistas (como el caso de Omar “Caballo Suarez”), ex funcionarios (Cristina Fernández, Carlos Zanini, Amado Boudou, Julio De Vido) marca la cancha: quizás Diego Bossio (ex director ejecutivo Anses) Sergio Massa (ex Jefe de Gabinete de Cristina Fernández) y otros opositores sopesen esta situación al momento de conducirse como opositores. De hecho, según sugiere el portal digital La Política Online, el faltazo de Daniel Scioli a la votación de la reforma previsional obedece a un pacto con el Gobierno para evitar ser investigado. Adicionalmente, el oficialismo controla hoy el Consejo de la Magistratura, el órgano del Poder Judicial que puede castigar y remover jueces. Esto constituye una presión extra a los magistrados que pueden sufrir investigaciones o juicios políticos por fallos incompatibles con las expectativas del gobierno, como en el caso de los jueces Enrique Arias Gibert y Graciela Marino que avalaron la paritaria bancaria o mismo el juez Daniel Rafecas, por haber descartado la denuncia de Nisman contra Cristina Kirchner.

Los interrogantes a futuro

El actual esquema le está permitiendo obtener al oficialismo importantes victorias políticas. Respaldado por un aplastante triunfo electoral, Cambiemos ha sabido constituirse como un espacio político sólido capaz de disputarle el poder en igualdad de condiciones al Peronismo y sus expresiones satélites. Aún así, eventos de violencia como los ocurridos durante los recientes debates parlamentarios, junto a los cacerolazos evidencian un distanciamiento de la opinión pública respecto a medidas que golpean a los sectores más desfavorecidos. Si a esto se le suman los desbordes represivos y resultados económicos que tardan en llegar, podemos encontrarnos con un cóctel social inestable en breve tiempo. Una crisis de representatividad puede estar gestándose en este momento. Algo peligroso, inclusive para un frente que se ha acostumbrado a las victorias.

 

 

http://www.lapoliticaonline.com/nota/110224-indignacion-en-el-kirchnerismo-porque-scioli-negocio-ausentarse-a-la-hora-de-votar-la-reforma/

https://www.infobae.com/2016/04/06/1802437-el-congreso-puso-punto-final-la-ley-medios-del-kirchnerismo/

https://www.clarin.com/opinion/duran-barba-aconseja-candidatos-hablar-economia_0_rkHNfnAr-.html

http://www.totalmedios.com/nota/30839/clarin-la-nacion-e-infobae-los-sitios-de-noticias-mas-visitados-de-la-argentina

 

 

 

 

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