Opinión

Polarizar y fragmentar: Las enseñanzas del kirchnerismo que tomó el macrismo.

Aún en las antípodas ideológicas, el kirchnerismo en su comienzo y actualmente el macrismo comparten modos similares para gestionar la opinión pública y cristalizar proyectos políticos en identidades partidarias. Los riesgos de seguir cavando la grieta a la luz del conflicto docente.

Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner juntos en la oficina de Facebook, año 2014.

En el 2008 el “conflicto con el campo”, la pelea con las organizaciones patronales por el incremento de las retenciones fue el bautismo de fuego y una dura prueba para el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Según confesaría la ex presidenta años más tarde, la disputa por las retenciones estuvo cerca de hacer “volcar” a su gobierno “por haber calculado mal los números[i]”. Fueron 129 días de paros, cortes de ruta y conflicto social.  En las ciudades, hubo cacerolazo en contra de las retenciones y también contramarchas en apoyo a la medida del gobierno. Finalmente todo terminaría con la derogación de la resolución 125/2008 por Fernández de Kirchner a la mañana siguiente del voto “no positivo” de Julio Cobos, en medio de denuncias de intento desestabilización[ii]. En paralelo comienza el alejamiento y luego guerra sin cuartel con el Grupo Clarín, motivado supuestamente por el tratamiento editorial del conflicto (aunque esto último sea discutible)[iii]. La cuestión de “la 125” dejó una sociedad profundamente escindida: los que estaban a favor de las retenciones y los que estaban en contra[iv]. Al mismo tiempo (y sin querererlo), el gobierno kirchnerista provocó que las diversas organizaciones patronales que estaban atomizadas se unificaran en un mismo espacio: la “mesa de enlace”. Es decir, no sólo fracasó en fragmentar a su opositor, sino que también lo consolidó.

Aun así, a pesar de la derrota política, el conflicto con el campo fue la piedra angular que le permitió al kirchnerismo construir su identidad política, a partir de identificar (a su vez) a dos grandes antagonistas: El campo, como la oligarquía terrateniente portadora del neoliberalismo y el modelo agroexportador[v], opuesto al “modelo de matriz productiva diversificada con inclusión social[vi] y el grupo Clarín, como la espada mediática de los sectores conservadores que querían destruir al proyecto “nacional y popular[vii]. Estas dos premisas serían repetidas como mantras en el discurso kirchnerista.

Cambiemos y el conflicto docente:

Hay coincidencias entre el conflicto con el campo durante el kirchnerismo y el actual conflicto docente. Primero, el actual Gobierno no calculó correctamente los alcances y la persistencia del reclamo de los maestros, igual que le sucedió al kirchnerismo en su batalla por las retenciones.

Arriba: marcha docente del 22/03/17. Abajo: la “Marcha por la democracia” realizada el 1/03/17  en apoyo al gobierno de Mauricio Macri.

Al momento se han perdido 16 días del ciclo lectivo y la cuestión no está cerrada, más allá de la actual tregua entre María Eugenia Vidal y los sindicatos. Segundo, la dilatación de una medida extraordinaria como es la huelga (sumada a la función de guardería que tienen los colegios), hace que el apoyo al reclamo docente en la población y en los mismos trabajadores de la educación vaya disminuyendo a medida que pasa el tiempo. Esto jugó claramente a favor de la administración macrista que ya asume el levantamiento del paro como un triunfo político. También en su momento la prolongación de la protesta del campo provocó un desplazamiento en la opinión pública de un rechazo mayoritario[viii] a cierto consenso para que el tema se dirima en el Congreso[ix].

Tercero, a la multitudinaria marcha docente del 22 de marzo también le sucedió una contundente marcha de apoyo al Gobierno, la “marcha por la democracia” tan sólo diez días después. Pero quizás, la coincidencia más fuerte es la emergencia de un antagonista, al que se lo identifica con lo pasado (el campo es el neoliberalismo, los docentes son el kirchnerismo) y con el que se polariza, expulsando de la arena política a terceras fuerzas como las que representa Sergio Massa.

El futuro de Cambiemos: ¿la cristalización de una identidad política?

Así como el kirchnerismo llegó al poder más por rechazo a un nuevo menemismo que por lo que representaba en ese momento Néstor Kirchner, Mauricio Macri logra ganar el ballotage a partir de los indecisos y/o desencantados con el gobierno que acababa. Del mismo modo que el kirchnerismo buscó deslegitimar la protesta del campo a partir de deslegitimar a sus organizadores calificándolos de golpistas[x], el macrismo, llama a “combatir las mafias sindicales” y  acusa a los gremialistas de “poner palos en la rueda” y de ser kirchneristas[xi]. Ambos espacios enfrentaron la necesidad de definirse como identidades políticas y pareciera que el macrismo utiliza una estrategia similar a la empleada por el kirchnerismo. Polariza con el movimiento sindical pero al mismo tiempo fragmenta, al tejer alianzas con elementos del mismo (un ejemplo es la UATRE del Momo Venegas).

Surge la pregunta: ¿Cómo seguirá el Gobierno gestionando el conflicto social? La aplicación “100%” del protocolo antipiquete, las presiones a jueces disfuncionales a los deseos de Mauricio Macri[xii], las iniciativas para suspender personerías jurídicas a organizaciones gremiales marcan un sendero que podría pronunciarse.

Polarizar la opinión pública y fragmentar la oposición política puede resultar útil para trascender el apoyo del núcleo duro macrista y llegar a nuevos segmentos. Pero podría tener dos consecuencias indeseables: la primera, la polarización puede ser ventajosa en una elección presidencial, pero no tanto en una elección legislativa, donde el elector tiene un comportamiento más errático. Y la segunda, quizás la más importante, es el posible escenario político frente al reverdecer de una nueva mano dura política en la gestión del conflicto social. Ya se vieron los resultados de un gobierno confrontando con el “campo”: ¿Cuales serán la consecuencias de un gobierno que eligió confrontar con los movimientos sindicales y con la protesta social en general? La historia en este sentido no permite ser muy optimista.

[i] http://www.lavoz.com.ar/politica/retenciones-siete-anos-despues-cristina-reconocio-que-calcularon-mal-los-numeros

[ii] http://biblioteca.clacso.edu.ar/Argentina/iigg-uba/20161031041728/Paro.pdf

[iii] http://www.diariosobrediarios.com.ar/dsd/notas/4/128-la-serie-gobierno-campo-no-era-la-mas-larga-hasta-que-estallo-la-pelea-con-clarin.php

[iv] https://www.clarin.com/ediciones-anteriores/empezo-batalla-politica-relato-crisis-dividio-sociedad_0_SyJNB9T0pKl.amp.html

[v] http://www.ambito.com/472956-para-delia-la-rural-es-el-lugar-de-encuentro-de-la-oligarquia

[vi] http://www.pjn.gov.ar/cne/secelec/document/plataformas/1716-21-PLATAFORMA%20ELECTORAL%20FRENTE%20PARA%20LA%20VICTORIA.pdf

[vii] http://www.lacapital.com.ar/politica/sabbatella-nos-quieren-vender-un-pais-que-no-es-real-pincharnos-el-globo-n423393.html

[viii] http://www.lanacion.com.ar/1011279-segun-encuestas-la-gran-mayoria-pide-modificar-las-retenciones

[ix] http://www.lacapital.com.ar/politica/las-encuestas-avalan-tratar-las-retenciones-el-congreso-n273498.html

[x] http://www.infobae.com/2012/07/17/659506-cronologia-del-conflicto-agropecuario-la-resolucion-125/

[xi] http://www.lanacion.com.ar/2004107-macri-hablo-de-combatir-las-mafias-sindicales-y-volvio-a-criticar-el-paro

[xii] http://www.cronista.com/economiapolitica/El-Gobierno-pidio-el-juicio-politico-a-los-jueces-que-avalaron-la-paritaria-bancaria-20170220-0093.html

Un pensamiento en “Polarizar y fragmentar: Las enseñanzas del kirchnerismo que tomó el macrismo.

  1. La confrontación fue la herramienta que el kirchnerismo utilizó para llevar adelante sus políticas. La diferencia es que el macrismo busca despolitizar y toma decisiones de manera arbitraria, con la complicidad de los medios masivos.

    El discurso de Macri no quiere polarizar, ya que seguirá apuntando al “diálogo”, acompañado de gran parte de la oposición e incluso de la CGT. Pero es precipitado señalar que surja una nueva corriente, debido a que su convocatoria del #1A fue escasa y que su imagen positiva baja cada día más.

    Además, el conflicto docente es tan solo uno de los enemigos que enfrenta el Gobierno. Las pymes, el mercado interno, la industria, todas los sectores productivos a excepción del campo, las mineras y la obra pública han sido perjudicadas.

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