Opinión

Trump y los inmigrantes: ¿efecto contagio en la Argentina?

En medio de discursos y medidas anti-inmigrantes, EE.UU. asiste a una ola de xenofobia y racismo. Aquí en la Argentina, durante el 2016 las denuncias por discriminación, xenofobia y racismo se dispararon un 40%. Los peligros del uso político de las minorías para construir poder.

Agentes de la Policía de la Ciudad ahorcan hasta el desmayo a un vendedor ambulante en Constitución. Luego quedaría detenido por “resistencia a la autoridad” fuente: Centro de Estudios Legales y Sociales.

A lo largo de la historia, cíclicamente las minorías son utilizadas como chivos expiatorios.  En el Medioevo, Europa culpó y masacró a los judíos por la peste negra. Luego lo repetiría a escala industrial en Auschwitz, Birkenau. Armenios, gitanos, herejes modernos, todos sucumbieron a manos de los grandes genocidios seculares del siglo XX. Más hacia adelante, fueron los homosexuales los culpables de la “peste rosa”, pero serían finalmente los inmigrantes, particularmente los “ilegales/indocumentados”  los que se constituirían en el auténtico comodín moderno para responsabilizar por todo aquello que la agenda del poder de turno necesite[i]. En la actual sociedad red[ii], estas ideas son construidas en las mentes de las personas a través del discurso que los poderes interesados vuelcan en los medios de comunicación masivos y redes sociales.  Estas ideas están específicamente enmarcadas para activar determinadas emociones en las personas que lo reciben: fundamentalmente  las emociones del miedo y la ira que motivan finalmente la aceptación de políticas que  en circunstancias normales no resistirían un análisis racional. Se trata de un fenómeno de manipulación de la opinión pública que se viene extendiendo en Europa y Estados Unidos, y que poco a poco se está colando también en la política argentina.

El caso de Estados Unidos:

Un ejemplo de esto es el EE.UU de Donald Trump. El gobierno se esfuerza en asociar terrorismo con inmigración islámica. No importa que desde los atentados del 11 de septiembre en ese país, el extremismo nacionalista haya provocado más muertes en suelo estadounidense que el extremismo islamista[iii]. Hoy en día la real amenaza a las vidas estadounidenses no son los inmigrantes musulmanes, sino los propios estadounidenses, armados hasta los dientes, algunos radicalizados, otros simplemente enojados[iv]. ¿Crisis económica? Nuevamente, la gestión Trump señala que es causada por… sí, los inmigrantes que “invaden el país” y quitan el trabajo a los “americanos”[v].  No importa los estudios que lo refutan[vi]. No hubo colapso de la burbuja inmobiliaria ni crisis financiera alguna. Son los inmigrantes que roban el trabajo a los auténticos “americanos”.  Así que, hagamos el muro.  Se podría seguir enumerando: ¿Programa de asistencia sanitaria para los estadounidenses sin cobertura médica? (Obamacare) Se debe desmantelar, hay que “aliviar las cargas” al fisco. Los inmigrantes se aprovechan de los contribuyentes. ¿Narcotráfico? Nuevamente, es culpa de los inmigrantes mexicanos que traen el problema de su país cuando ingresan ilegalmente. No importa que EE.UU. sea el primer consumidor de estupefacientes del mundo[vii] y el primer productor mundial de marihuana[viii]. Tampoco que son las drogas legales (analgésicos y opiáceos) y no las ilegales  las que están matando más personas en Estados Unidos[ix]. Mucho menos que la militarización de la “guerra al narcotráfico” impulsada por Estados Unidos haya fracasado estrepitosamente en su objetivo, (aunque ha dejado excelentes utilidades a contratistas militares privados y carteles de droga que por el recorte de la oferta ven aumentar el precio de sus productos).

¿Y por casa como andamos?

En Argentina aún no tenemos war on terror “guerra al terrorismo” (mas allá de las fantasías del secretario de Seguridad Eugenio Burzaco sobre el ISIS en la Argentina). Sí tenemos aumento del narcotráfico[x] y una crisis económica gestada durante el último gobierno kirchnerista  y que ha sido profundizada por algunas medidas del actual gobierno de Mauricio Macri. Más allá de los habituales señalamientos a la “pesada herencia” (una metáfora que ya se empieza a gastar como se verifica en las encuestas[xi]) la estrategia comunicacional del gobierno, para hablar de narcotráfico coincide en la construcción de la idea del inmigrante peligroso (en este caso no cualquier inmigrante, sino aquel de países limítrofes) como fuente de los males.No importa que los extranjeros sumen menos del 7% de la población carcelaria. Tampoco la real incidencia de los extranjeros en la problemática del narcotráfico[xii]. Aquí lo importante es re enmarcar, re direccionar el debate presentándolo a través de un marco que evoca una metáfora funcional a la visión de la realidad que se requiere instalar: la metáfora de la guerra. Pero antes de avanzar debemos entender en qué consiste el enmarcado y su uso en la comunicación política.

Un pantallazo del framing como estrategia comunicacional.

Todos enmarcamos. Al  conversar, al escribir este mismo artículo, apelamos a “moldes”, a estructuras mentales que nos permiten abordar de forma simplificada la realidad caótica y repleta de información que queremos “conocer”. Pero en comunicación política los mensajes se enmarcan activamente con fines específicos. ¿Qué significa esto? Que los estrategas comunicacionales, confeccionan los mensajes eligiendo cuidadosamente las palabras e imágenes para presentar el tema con el objetivo de generar empatía en el que lo recibe, activando determinadas emociones, conectando con marcos que ya están en nuestra mentes . Una vez establecido el marco, las futuras interpretaciones serán realizadas a partir de este “tamiz cognitivo”, propiciando conductas funcionales a las necesidades políticas buscadas. En palabras de George Lakoff[xiii], lingüista e investigador en ciencia cognitiva para la Universidad de Berkeley en California, los marcos (o frames en inglés) son “estructuras mentales que conforman nuestro modo de ver el mundo.  Forman parte de lo que los científicos cognitivos llaman el «inconsciente cognitivo» — estructuras de nuestro cerebro a las que no podemos acceder conscientemente, pero que conocemos por sus consecuencias: nuestro modo de razonar y lo que se entiende por sentido comúnEstos esquemas de pensamiento están establecidos a nivel neuronal en el cerebro. Algo así como una caja de herramientas mediante la cual (una vez que hemos aceptado ese marco como válido) a futuro utilizaremos para abordar el mismo tema. ¿Ejemplos de marcos? “Holocausto” vs “Solución final” (evidentemente evocan ideas distintas); “Alivio fiscal” vs “Desfinanciamiento del estado” (ambos refieren a baja de impuestos pero con significación opuesta) La habilidad de especialistas en comunicación política como Durán Barba u otros estriba en gran parte en la capacidad de pensar estos marcos e introducirlos al público para que interpreten la “realidad”.

La “guerra al narcotráfico”: la versión criolla del frame “guerra al terror” estadounidense.

Retomando la construcción que hace el gobierno sobre el narcotráfico, se verifica la continua referencia a este problema en términos de “guerra”: De hecho, el mismo Mauricio Macri en la presentación del plan contra el narcotráfico en agosto del año pasado,  insistía en la necesidad de “ganar esta guerra[xiv] ante el aplauso de representantes del oficialismo pero también de la (¿oposición?), como Sergio Massa. Pero por lejos es la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich quien cristaliza esta construcción, aportando el segundo elemento clave para el marco de “guerra”: los inmigrantes de países limítrofes.

Es que para la jefa de la cartera de Seguridad, el aumento del narcotráfico es por culpa de los “ciudadanos peruanos, paraguayos y bolivianos”. Para esto la ministra reclama “ordenar nuestras relaciones con Paraguay, con Bolivia y con Perú” al mismo tiempo que llama endurecer los controles a los inmigrantes para evitar que vengan “ciudadanos paraguayos y peruanos, que se terminan matando por el control de la droga[xv]“.  “Se puede dar batalla al narcotráfico” afirmaría en la reunión del Consejo de Seguridad Interior (CSI) llevada a cabo el mes pasado en Bariloche[xvi]. La replicación de este enfoque en distintos medios de línea editorial afín al oficialismo, junto a opinólogos  televisivos y trolls asalariados terminan por cerrar el círculo, (o mejor dicho), el marco.

El resultado: en la guerra al narcotráfico, los extranjeros son sospechosos

Guerra, batallas, fronteras, extranjeros. Y aquí queda soldado el marco con el que se presenta a la opinión pública el tema: La metáfora no es inocente: Se trata de un “guerra”. En la misma hay dos bandos definidos, un invasor-agresor (los inmigrantes) y un invadido-agredido (nosotros). El binomio nosotros-ellos, el más antiguo y básico artilugio polarizador para la construcción de poder es invocado (no, no se acabó con el kirchnerismo).La droga es algo que traen de afuera los extranjeros a los que hay que controlar y/o expulsar. La guerra amerita estado de excepción. Excesos. Daños colaterales. Y se podría seguir. La cuestión aquí no es el criticable uso de estrategias comunicacionales que agitan los estereotipos sociales con un fin político, ni el ofrecerle a la gente un punching ball simbólico para que descargue sus frustraciones: Lo importante por un lado, es que el estado elude abordar seriamente y de forma integral la problemática del narcotráfico, y por el otro, se juega por una estrategia comunicacional peligrosa, que actúa estimulando estereotipos naturalmente presentes el colectivo social con consecuencias impredecibles. Esto enciende una mecha que conecta los estereotipos con el prejuicio y este con la discriminación y/o visión del extranjero como portador de peligrosidad. Ofrecen un terreno fértil para la justificación de “excesos” como los denunciados por la comunidad senegalesa en el marco de operativos de la Policía Metropolitana o como el que ilustra la imagen de este artículo[xvii]. O también para desacreditar programas de protección estatales o instituciones sociales (al estilo “los inmigrantes colapsan el servicio sanitario”, “los extranjeros se aprovechan de las universidades públicas”, etc.[xviii]). Las consecuencias de esto son impredecibles. Si miramos a Estados Unidos, durante las primeras 7 semanas del gobierno de Trump, se incendiaron 4 mezquitas[xix], por citar un ejemplo. Aquí en la Argentina, sólo en el 2016 las denuncias por discriminación, xenofobia y racismo aumentaron un 40%[xx]. Algo que el gobierno de Cambiemos debería mirar con responsabilidad al momento de diseñar sus estrategias comunicacionales. Si no se puede cerrar la grieta, al menos se trataría de no abrir nuevas.

 

[i] http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20101117123850/casara.pdf

[ii] http://www.uoc.edu/web/cat/articles/castells/castellsmain2.html

[iii] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150624_eeuu_crimenes_supremacistas_blancos_bd

[iv] https://sites.duke.edu/tcths/files/2017/01/Kurzman_Muslim-American_Involvement_in_Violent_Extremism_2016.pdf

[v] http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/andres-oppenheimer-es/article30506175.html

[vi] https://www.nytimes.com/es/2016/09/26/un-nuevo-estudio-descubre-que-los-inmigrantes-no-les-quitan-sus-empleos-a-los-estadounidenses/

[vii] https://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/WDR2012/WDR_2012_Spanish_web.pdf

[viii] http://www.perfil.com/elobservador/militarizar-la-lucha-contra-las-drogas-un-error-terrible-0615-0073.phtml

[ix] http://www.infobae.com/america/eeuu/2016/06/25/legales-y-letales-la-epidemia-de-los-analgesicos-opiaceos-en-estados-unidos/

[x] http://chequeado.com/el-explicador/los-datos-del-narcotrafico/

[xi] https://www.pagina12.com.ar/4159-de-los-ricos-por-los-ricos-para-los-ricos

[xii] El objetivo de este artículo no es dar cuenta de la real incidencia de los extranjeros en la problemática del narcotráfico, (algo que excede al autor), sino describir como se construye un marco sobredimensionando la vinculación de los extranjeros con ilícitos para construir sentido en las mentes de las personas.

[xiii] https://georgelakoff.com/2014/11/29/george-lakoff-in-politics-progressives-need-to-frame-their-values/

[xiv] http://www.lanacion.com.ar/1932963-mauricio-macri-lanzo-el-plan-argentina-sin-narcotrafico-este-compromiso-no-va-a-quedar-en-una-foto

[xv] http://www.infobae.com/politica/2017/01/24/controles-migratorios-patricia-bullrich-vinculo-a-los-extranjeros-con-el-narcotrafico-y-pidio-ordenar-las-relaciones-con-paraguay-peru-y-bolivia/

[xvi] http://www.telam.com.ar/notas/201602/136521-patricia-bullrich-lucha-contra-el-narcotrafico.html

[xvii] http://www.minutouno.com/notas/1283931-vendedores-ambulantes-senegaleses-denuncian-abusos-la-metropolitana

[xviii] http://www.lanacion.com.ar/1957161-la-lupa-sobre-los-inmigrantes-que-impacto-real-tienen-sobre-la-argentina

[xix] https://www.buzzfeed.com/albertsamaha/four-mosques-burn-as-2017-begins?utm_term=.nkjG59oOK#.mqERa1DoG

[xx] http://www.telam.com.ar/notas/201701/178436-inadi-denuncias-aumento-2016.html

Un pensamiento en “Trump y los inmigrantes: ¿efecto contagio en la Argentina?

  1. Macri viene con el discurso anti inmigrantes desde la toma del Parque Indo Americano. Desde que era jefe de gobierno porteño ya reclamaba que la frontera era “un colador”.

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