Redes Sociales

¿Están Internet y las redes sociales fomentando la polarización?

Para muchos, internet junto a las  redes sociales parecían ser la nueva ágora para la deliberación y el fortalecimiento de la democracia. Pero lejos de esto, los algoritmos de personalización que hoy la gobiernan pueden estar atentando contra la discusión construyendo espacios estancos donde los usuarios retroalimentan sus prejuicios y sesgos, potenciando la polarización y el solipsismo.

La burbuja filtro, un desafío para el diálogo en la red de redes.

La burbuja filtro, un desafío para el diálogo en la red de redes.

Durante los años 60, (época donde no existían las redes sociales y la televisión era el medio de comunicación más influyente), las teorías de la comunicación en boga relativizaban los efectos de los medios en las personas. Los estudios de la época enmarcados en la Teoría de los efectos limitados[i] encontraban que las personas tendían a exponerse a la información más afín a sus actitudes y a evitar los mensajes que les resultaban discordantes. Adicionalmente,  otorgaban a los grupos de interacción social (compañeros de trabajo, familiares, vecinos) un rol determinante en la influencia sobre los individuos. Esto significaba una ruptura con la visión orwelliana vigente hasta ese momento, la Teoría de la aguja hipodérmica[ii]. Dicha postura (forjada al calor de las guerras mundiales y los totalitarismos) sostenía que los medios inoculaban sus mensajes directamente en las masas, sin que los individuos, impotentes y aislados, pudieran hacer nada para contrarrestarlo. En oposición a esto, las teorías de los efectos limitados afirmaban que el mecanismo de selectividad sumado a la interacción social limitaban justamente los efectos. Los medios no manipulaban, influían. Pero  ¿en qué consiste la selectividad? Y puntualmente ¿Qué rol juega actualmente en pleno auge de las redes sociales para potenciar la polarización?

La selectividad cuando consumimos información

Joseph Klapper, en su clásico “Los efectos de las comunicaciones de masas” en 1960 decía: “si la gente tiende a exponerse sobre todo a las comunicaciones de masas según sus propias actitudes y sus propios intereses , y a evitar otros contenidos, y si, además, tiende a olvidar estos otros contenidos apenas aparecen ante su vista y si, por último, tiende a desfigurarlos cuando los recuerda, entonces no hay duda de que la comunicación de masas muy probablemente no modificará su punto de vista. Es mucho más probable en cambio que refuerce las opiniones preexistentes[iii]”. Podría afirmarse entonces que el proceso por el cual elegimos que información consumiremos no es estrictamente racional ni independiente: Frente a la oferta informativa, tendemos a buscar contenidos que confirmen nuestras posturas y creencias y a desechar aquello que las contradicen. Esta tendencia a evitar discursos que contradigan nuestras posturas no sería una novedad: lo que se sí lo es es como los efectos de nuestros sesgos podrían estar siendo profundizados a partir de los algoritmos de personalización que rigen internet desde el 2009[iv]

La burbuja filtro: una realidad hecha a tu medida

 

Esta situación fue alertada por el activista Eli Pariser, autor del libro “The Filter Bubble: What the Internet is Hiding from you”. Según Pariser “el filtro burbuja es el espacio en línea que representa tu universo personal de información- único y construido para ti por filtros personalizados que potencian la web. Facebook contribuye con temas para leer y actualizaciones de estado de amigos, Google personaliza tus búsquedas y Yahoo News tus noticias. Es un espacio realmente cómodo y, por definición, está habitado por las cosas en las que estás interesado en clickear. Pero también es un problema grave: el conjunto de intereses en los que hacemos click (sexo, chismes, o temas relevantes a nivel personal) no son necesariamente el conjunto de intereses que necesitamos saber”[v].

cita-3En sintonía con las afirmaciones de Pariser, Pablo Boczkowski, académico de la Northwestern University, afirma: “No hay ninguna empresa de medios que tenga la capacidad de llegada que tiene Facebook, con lo cual el algoritmo de Facebook tiene un rol editorial mucho más importante que cualquier editor jefe de cualquier medio prestigioso tiene hoy en día y, posiblemente, haya tenido en el siglo pasado[x].

De esta manera los usuarios constantemente reciben una versión de la realidad construida por lo que de antemano ya les “gusta”, creando pequeñas bolsas de realidad que sólo reafirman creencias preestablecidas y los mantienen aislados de ideas que desafían sus nociones básicas[vi].

Hace poco lo hice con la palabra Egipto; le pedí a dos amigos que escribieran ”Egipto” en Google. Una persona tuvo resultados llenos de información sobre los protestas en ese país y lo que está pasando políticamente; la otra persona no recibió literalmente nada sobre las protestas, solo información sobre viajes a las pirámides” sostiene Pariser.

Los peligros del diálogo endogámico

burbuja-de-filtroSi la red social más utilizada en Argentina[vii], Facebook aleja de nuestras noticias las publicaciones de aquellos contactos con los que tenemos menos afinidad ideológica (producto de que tendemos a cliquear menos en sus posteos); Si el buscador más popular, Google, responde a nuestras búsquedas con noticias, libros, imágenes, videos afines a nuestro perfil ideológico (a partir de nuestro historial de búsquedas); Si Netflix y You tube nos sugieren películas y documentales a favor del aborto o en contra de acuerdo a nuestro historial de búsqueda[viii]. Resulta difícil encontrar donde Internet y las plataformas sociales están generando un espacio para la confrontación de ideas y la discusión democrática. Por el contrario, pareciera que día a día, los algoritmos están contribuyendo a generar ecosistemas cerrados compuestos por usuarios que recirculan endogámicamente contenidos homogéneos, cada vez más alejados de visiones distintas, cada vez más polarizados. Internet podría estar operando como una caja de resonancia de nuestros propios sesgos, volviéndonos cada vez más seguros de lo que creemos, a partir de rodearnos de contenidos que construyen “círculos cerrados en los que nos damos palmadas al hombro mutuamente[ix].

[i] https://es.scribd.com/doc/33819466/Mauro-Wolf-Los-efectos-sociales-de-los-media

[ii] https://es.scribd.com/doc/33819466/Mauro-Wolf-Los-efectos-sociales-de-los-media

[iii] Klapper, J. T. (1960). The Effects of mass communication. An analysis of research on the effectiveness and limitations of mass media in influencing the opinions, values, and behavior of their audiences. Nueva York: The Free Press.

[iv] https://googleblog.blogspot.com.ar/2009/12/personalized-search-for-everyone.html

[v] https://www.brainpickings.org/2011/05/12/the-filter-bubble/

[vi] https://www.youtube.com/watch?v=-fny99f8amM

[vii] https://www.emarketer.com/Article/Facebook-WhatsApp-Winning-Social-Platforms-Argentina/1014088

[viii] http://www.newyorker.com/business/currency/hollywoods-big-data-big-deal

[ix] http://www.nytimes.com/es/2016/11/10/en-internet-la-verdad-no-es-como-la-pintan/

[x] http://www.quepasa.cl/articulo/actualidad/2016/08/noticias-de-ultima-generacion.shtml/

4 pensamientos en “¿Están Internet y las redes sociales fomentando la polarización?

  1. Estoy completamente de acuerdo, de hecho, las redes sociales permiten la creación de grupos cerrados adonde se suelen agrupar personas con intereses e ideas particulares, dentro de esos espacios, se genera una relación de retroalimentación constante en la que los sujetos solo publican información de hechos que refuerzan sus opiniones en tanto discuten o prohíben aquello que los contradice. En lo personal, no creo que las redes sociales generen este fenómeno, simplemente liberan algo que se encontraba escondido, de manera sutil, bajo el fino tejido social: la necesidad de escuchar solo lo que se quiere oir y detestar hasta el hartazgo lo que vaya contra eso, muy buen artículo.

  2. Excelente análisis de la interacción social en el mundo de la informática hoy. Quisiera sumar la idea de que al encontrar en esta burbuja la zona de confort donde nuestras ideas nunca son confrontadas, si no más bien retroalimentadas, se estimula también la alineación de la realidad, predominando la interacción social virtual, segura y miope. Las relaciones humanas, con la impredecibilidad de lo no controlado y real, quedan relegadas atrás de la realidad de la pantalla.

  3. Entiendo el tema del algoritmo selector de información pero nuevamente nos corremos de nuestra responsabilidad como lectores. De encargarnos de nuestra diversidad de información. Es lo mismo que nos quejemos que tengamos un MC Donalds en cada cuadra, propagandas y ofertas pos sus hamburguesas y le tiremos la plena responsabilidad de nuestra obesidad y falta de variedad alimenticia.
    Google nos da resultados de acuerdo a su algoritmo pero está en nosotros de no quedarnos con los primeros resultados de cada búsqueda. Lo mismo con facebook, si seguimos todos los grupos y fanpages de Soda Stereo no esperemos que facebook nos publique algo de los Redondos.

    Lo que hay que fomentar es la responsabilidad y el esfuerzo para alcanzar las informaciones diversas sino caemos siempre en la terciarización de nuestras elecciones y acciones.

  4. ¡Muy buen articulo! Adhiero y sumo mi apreciación de que ademas, vivimos en la era de lo “automático” e “instantaneo” y las redes no se quedan afuera de esto. Se logra asi que unos otros piensen por el resto, entonces es mas sencillo acoplarse a lo que resulte mas a fin con pensamientos, creencias, deseos, opiniones que “alguien” se dedico a pensar.Alivianar la mente, al punto tal de que no sea necesario pensar mas porque ya tenemos quien lo haga. Se trataria asi, nada mas, de elegir quienes parecen ser los semejantes y solamente “agregarse” alli.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *