Política Internacional

Elecciones EE.UU.: ¿una grieta a la argentina?

Ciertas miradas del periodismo local sobre las elecciones presidenciales en EE.UU. encuentran paralelismos entre la realidad política estadounidense y la vernácula. Pero un análisis más detallado muestra que lejos de esto, detrás de la polarización norteamericana puede haber razones inesperadas.

Imagen de la página del Tea Party. Encuesta.

“De que lado estás?” Imagen extraida de la página del Tea Party (http://www.teaparty.org/).

 

En junio de este año, Gustavo Sierra uno de los más experimentados analistas internacionales que tenemos en Argentina, afirmaba en un artículo que Donald Trump había provocado “una grieta a la [manera] Argentina[i]. Según el periodista, el magnate estaba polarizando a la opinión pública apelando a un “relato populista” y xenófobo en “una sociedad estadounidense que aparece cada vez más divida”. Adicionalmente citaba una encuesta realizada por el Pew Center[ii] que dejaba en evidencia el alto grado de polarización actual de la sociedad norteamericana: veinte años atrás, el 64% de los republicanos se consideraba más a la derecha en el espectro ideológico de los demócratas. Ahora lo hacía el 92%. Como un espejo, lo mismo sucedió con los demócratas que pasaron del 70% al 94%.

En el mismo sentido, la antipatía entre ambas facciones también pasó del 16,5 % al 40.5%. Uniformidad, radicalización y polarización, todo causado por un líder populista. ¿Igual que en la Argentina?

¿Primero el huevo o la gallina?

Antes que nada correspondería preguntarse si realmente la grieta en la Argentina existe, ya que tanto los resultados de las últimas elecciones como estudios de opinión pública[iii] sugieren lo contrario. Dejando de la esto, más allá del intento de paralelismo con el ámbito local (comprensible desde la línea editorial del medio que publica el artículo), explicar la polarización de la opinión pública norteamericana como consecuencia del discurso de Trump es probalemente caer en un simplismo. En primera instancia correspondería aclarar que la encuesta mencionada por Sierra es del 2014, un año antes de la irrupción de Trump en la carrera por la presidencia. Así mismo, debemos recordar la parálisis del congreso norteamericano del 2013, donde la polarización política expresada en este caso en posiciones irreconciliables puso a la administración de Obama al borde del default por no poder acordar un presupuesto. Con estos antecedentes, podría sostenerse que más que consecuencia, la  “grieta” es producto de un proceso en polarización de los últimos años que facilita la emergencia de personajes que la encarnan, sin anular el efecto de retroalimentación entre ambos obviamente. Donald Trump sería una consecuencia, no una causa.

Volviendo a la polarización, ¿qué factores estarían propiciándola? Algunos sostienen que una tendencia demográfica podría estar contribuyendo a la misma.

Las comunidades homogéneas como factor polarizador

Las preocupaciones por la polarización en la opinión pública norteamericana no aparecen con la candidatura de Trump. Ya en 2008 el periodista Bill Bishop y el sociólogo Robert Cushing publicaron The Big Sort: Why the Clustering of Like-Minded American is Tearing Us Apart[iv]: en dicho ensayo, fundamentaban con datos estadísticos la creciente tendencia de los estadounidenses de mudarse a comunidades en las que viven personas con las que comparten opiniones económicas, políticas y éticas.[v]  Los autores encontraron que mientras en 1976 sólo un 25% de los votantes vivían en condados donde el candidato presidencial había ganado por amplia diferencia, para el 2004 estos alcanzaban casi la mitad.

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Resultados elecciones presidenciales por condado en 1976

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Resultados elecciones presidenciales por condado en el 2004. La proporción de condados con victorias ajustadas se reduce drásticamente.

A su vez, la concentración “ideológica” a nivel geográfico se replica también en el segmento de licenciados universitarios y partidarios religiosos. Para Cushing y Bishop “La gente que vive en comunidades homogéneas crece de un modo más extremo y certero en sus creencias”. La interacción al interior de una comunidad de uniformidad ideológica estaría alimentando un espiral de creciente homogenización y radicalización política en los sujetos que la conforman.

Las implicancias electorales de la polarización en Estados Unidos:

Retomando el estudio del PEW Center, corresponde aclarar algo: De acuerdo al mismo, la mayoría de los encuestados no tiene opinión uniformemente demócrata o republicana: tampoco ve como una amenaza para la Nación a un partido u otro. Así mismo, la mayoría cree que los políticos deben buscar el consenso a través de un punto medio entre ambas posiciones. Sin embargo, estos individuos que representan la posición mayoritaria suelen mantenerse en la periferia del juego político. Son en cambio los estadounidenses más ideológicamente orientados los que adoptan actitudes políticas más activas, participando en todas las etapas del proceso político. Y esto es un dato no menor en un sistema electoral indirecto donde el voto no es obligatorio. En sistemas como el norteamericano, el candidato tiene un doble escollo: no sólo debe persuadir al votante de que representa la mejor opción, sino también debe convencerlo para que vaya a votar. Esta puede ser la diferencia entre la victoria o la derrota, como bien demostró la experiencia Obama con el voto joven[i]. ¿Estamos entonces ante una grieta “a la argentina”? Pareciera que la polarización en Estados Unidos es un proceso más complejo sujeto a causas particulares. ¿Qué impacto tendrá el electorado polarizado en la presente elección? Según una encuesta realizada por Gallup en octubre el 70% de los estadounidenses está insatisfecho con la dirección del país[ii]. ¿Podrá la participación activa republicana traccionar a estos votantes insatisfechos para llevar a Trump a la presidencia? ¿Hacia donde irán los indecisos? Aunque las encuestas ya coronen a la candidata demócrata Hillary Clinton puede haber sorpresas. Es que en la tierra de las oportunidades, todo es posible.

[i] En la campaña de Obama: El movimiento que cambió la historia de Estados Unidos, Pag 163

[ii] http://www.gallup.com/poll/1669/general-mood-country.aspx

[i] http://www.clarin.com/zona/grieta-profundiza-dentro-Unidos_0_1572442861.html

[ii] http://www.people-press.org/files/2014/06/6-12-2014-Political-Polarization-Release.pdf

[iii] http://www.tse.go.cr/revista/art/17/maria_tagina.pdf

[iv] http://www.thebigsort.com/home.php

[v] The Psychology of the Tribe – 69 The Big Sort: Why the Clustering of Like-Minded American is Tearing Us Apart

[vi] En la campaña de Obama: El movimiento que cambió la historia de Estados Unidos, Pag 163

[vii] http://www.gallup.com/poll/1669/general-mood-country.aspx

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