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¿Porqué los europeos se suman a las filas del Estado Islámico?

Campaña de reclutamiento del Estado Islámico en Facebook.

Campaña de reclutamiento del Estado Islámico en Facebook.

Las autoridades francesas creen que hasta 10.000 ciudadanos europeos podrían sumarse a las filas del Estado Islámico durante este año. ¿Cuáles son las causas detrás de este fenómeno que parece imparable?

“Tengo la nacionalidad francesa, pero Francia me trata como a un extranjero y al otro lado de la frontera, en África, sólo soy un turista. Ay, hermano, y no, no sé de dónde soy.”

(El País 2005, 13 de noviembre, p.5)

A principios de este año, los principales medios sorprendían con la siguiente información: Las autoridades francesas estimaban que durante ese año entre 5000 y 10000 europeos se sumarían a las filas del Estado Islámico[i]. Así mismo, se afirmaba que de los 3000 europeos que actualmente combaten para la organización terrorista la mayoría proviene de Francia y Bélgica[ii]. Más allá de que los europeos en el Estado Islámico no constituirían una expresión mayoritaria, resulta de interés intentar determinar las motivaciones que llevan a que ciertos jóvenes franceses nacidos y criados en una sociedad occidental sean seducidos por el mensaje que propone la construcción de un estado política, social y culturalmente en las antípodas de lo “occidental” [iii]

La explicación culturalista

A partir del 11-S y sobre todo de la masacre de Charlie Hebdo, comenzaron a circular en los medios intentos de explicar estas conductas terroristas apoyándose en la idea de que estas emergían como consecuencia de un choque cultural[iv]. Según estas posturas, serían las diferencias culturales irreconciliables entre la “cultura islámica” y la “occidental” las que impedirían la integración de estos colectivos a la cultura local. Estas tensiones, generarían las condiciones necesarias para que ciertos sujetos encuentren en el terrorismo y puntualmente en la integración al ejército del Estado islámico una vía para tramitar sus frustraciones[v].

¿Pero podemos apelar a la cultura para explicar este fenómeno? Desde la antropología, autores como Alejandro Grimson afirman que la cultura no se despliega homogéneamente en cada grupo social y a su vez que los individuos que participan de esa cultura no tienen porqué coincidir en una misma identidad. De esta manera si pensáramos en un ejemplo local dos personas podrían compartir una determinada “cultura” (lenguaje, historia, hábitos de alimentación, religión, valores, etc.) pero aún así una podría identificarse como “argentina” y otra como “uruguaya” o como “cordobés” y como “latinoamericano”. Del mismo modo dos hermanos criados en una misma familia de Buenos Aires podrían tener diferencias significativas al momento de expresar los elementos de una determinada cultura “argentina”: uno podría gustar de usar la escarapela, tomar mate, bailar el tango y concurrir a misa todos los domingos mientras que el otro podría ser vegetariano, ser fanático del animé y detestar el mate. En definitiva, si bien cada colectivo social participa de una cultura, esta no se expresa homogéneamente ni presupone un comportamiento determinado.

Entonces ¿cómo podemos explicar este fenómeno a partir de un supuesto choque cultural si no podemos asegurar que dentro de un grupo social del cual todos sus miembros se sienten parte haya homogeneidad cultural?[vi] ¿Corresponde insistir con este enfoque si sabemos que las fronteras de la cultura no coinciden con las de identidad? Como explicar estas conductas a partir de lo cultural si estos jóvenes terroristas comparten muchos aspectos[vii] y participan de esa cultura que proponen combatir? Nicolás Henin, el reportero francés que fue rehén del Estado Islámico afirmaba (en relación a sus captores) luego de ser liberado: “Hablan nuestro idioma y tienen las mismas referencias culturales que nosotros. Veían las mismas películas que nosotros, jugaban con los mismos videojuegos que nuestros hijos”. Como afirma otro antropólogo, Eduardo Restrepo “el culturalismo o reduccionismo cultural consiste en intentar explicar en términos culturales o simbólicos un fenómeno desconociendo sus dimensiones sociales, políticas y económicas.”

Europeos al Estado Islámico ¿Un problema de identidad?

Abordada la cuestión cultural, hablemos de la identidad. De los seis millones de musulmanes franceses sólo un 0.2% (si tomamos los 10.000 que estima el gobierno galo) se sumaría al Estado Islámico este año. Es decir, del colectivo social musulmán francés, el cual participa de una configuración cultural que podría decirse similar, sólo una minúscula minoría se identificaría con los valores y la propuesta del Estado Islámico. Misma cultura pero distintas identidades. ¿Será la identidad la llave para explicar el viraje de estos jóvenes al proyecto guerrillero?¿Puede una crisis identitaria activar la simpatía hacia el E.I. de ciertos grupos susceptibles?

Retomando a Alejandro Grimson “la identidad se refiere a nuestros sentimientos de pertenencia a un colectivo”[viii]. Aún así, la variedad de clasificaciones de entre las cuales los individuos pueden elegir varían de acuerdo a la “caja de herramienta identitaria” de cada contexto histórico[ix], es decir: aunque no se trate una relación mecánica sí podríamos pensar que el contexto cumple una función significativa en la construcción de las identidades. Inmediatamente surgen las siguientes preguntas: ¿Cómo podemos afirmar que estos jóvenes terroristas sufren una crisis identitaria? ¿Cuáles son sus causas? ¿Qué los impele a elegir la alternativa del E.I. frente a otras formas de construcción identitaria? ¿Qué factores inducen a la radicalización de estos colectivos? ¿Por qué las primeras generaciones de inmigrantes no optaron por lo mismo? Y fundamentalmente ¿Por qué una crisis identitaria propiciaría la elección guerrillera?

Como expresa la cita que abre este artículo, existen razones para pensar que este colectivo de jóvenes franceses de ascendencia extranjera (fundamentalmente magrebí) tiene grandes dificultades para adscribir a una identidad[x]. Por un lado, la posibilidad de compartir una misma identificación con sus padres resulta extraña ya que entre los jóvenes y las primeras generaciones de inmigrantes que llegaron existen diferencias significativas, tanto en sus biografías como en los procesos de socialización a los que estuvieron sometidos. Por otro lado, el sentido de pertenencia a una identidad nacional se ve obstaculizado por un contexto socio económico que mantiene (aún luego de varias generaciones) a este colectivo en las márgenes de la realidad social[xi]. Otro elemento que entendemos opera de forma significativa en esta crisis identitaria es el rol configurador del estado. El estado francés ha tenido históricamente una tradición secular[xii], pero esta se ha visto acentuada en los últimos años a partir de un conjunto de medidas que obstaculizan la expresión identitaria de ciertos colectivos[xiii]. Del mismo modo, podríamos decir que tanto el ascenso de la extrema derecha[xiv], como el lugar central que tuvo el debate por la identidad nacional durante la campaña presidencial del 2009[xv] expresan un aumento de la importancia de esta clasificación, con su consecuente acción configuradora. Al respecto, Grimson afirma que “es frecuente que distancias culturales estrechas exijan, por múltiples factores contextuales, acrecentar subjetivamente distancias identitarias. Ejemplos abundan en el mundo actual: en la ex-yugoeslavia, pero también en el contexto palestino-israelí, pareciera que diferencias culturales comparativamente no tan marcadas devienen abismos identitarios irreductibles. Los méxico-americanos que desean y actúan para poner barreras a la migración desde México son otro ejemplo (Vila, 2000).”[xvi]

Otro elemento a considerar es el paradigma de las identidades nacionales en el cual estamos inmersos a partir del advenimiento y consolidación de los Estados Nación. Esto es, estas unidades políticas propiciaron la emergencia de un tipo de categoría de identidad que podríamos denominar “nacional” la cual establece una soldadura tripartita entre territorio, cultura e identidad. En este sentido, no es descabellado pensar que la necesidad de construir una identidad nacional (imposibilitada en Francia por su actual contexto socio-político) podría ser el factor facilitador para que estos jóvenes franceses busquen un territorio al cual ligar su identidad: Con esto nos referimos a la tensión en una identidad no territorial “en un mundo donde la soberanía está basada en la territorialidad”[xvii] Para esto es necesario destacar que (a diferencia de otras organizaciones terroristas) el Estado Islámico no propone estrictamente una solución escatológica a través del martirio contra objetivos estadounidenses (o de sus aliados), sino también la construcción de un estado utópico en un territorio determinado. La propuesta del E.I ya no es la de morir por una causa, sino la de ir a vivir y pelear para construir un estado soberano en esta vida.

La radicalización del discurso como antesala a la radicalización política

Otro aspecto que resulta significativo para explicar este fenómeno es la radicalización de los individuos que se suman al E.I. Al analizarse retrospectivamente diversos procesos de radicalización política (un ejemplo sería el ascenso del fascismo) se advierte que generalmente son antecedidos por una radicalización de discursos que vienen a legitimar esos procesos en curso. En este sentido, más allá de la novedosa estrategia comunicacional del Estado Islámico (que merecería otro estudio aparte) se asiste desde hace unos años a un crecimiento de discursos de corte radical dentro del islam. Esta mayor circulación de literatura de corte salafista (una doctrina política que promueve una interpretación literalista del Corán y dicotómica de la realidad) puede explicarse a partir de una activa política de propaganda impulsada por ciertos países de medio oriente que promueven esta ideología con fines hegemónicos. Esto implica la adquisición de medios de comunicación y creación de departamentos de “difusión” de contenidos religiosos en diversos países[xviii]. Este tipo de discursos de corte fundamentalista contribuyen a la radicalización de los sujetos vulnerables a partir de la circulación de los mismos en determinados espacios geográficos y en las redes sociales[xix]. Al respecto existen estudios que indican la vinculación entre la doctrina salafista y el grupo armado[xx].

¿Matar al monstruo?

En conclusión, la complejidad del fenómeno del terrorismo no puede explicarse en términos culturales. Estamos ante una problemática atravesada por cuestiones sociales, económicas, políticas e históricas (entre otras). Resulta difícil imaginar el ascenso de una organización como el Estado Islámico sin el contexto de estrago social y guerra civil que caracterizan la zona de influencia del E.I. Aún así, en lo relativo al fenómeno de los jóvenes franceses que se alistan en el Estado Islámico, el concepto de identidad, con su historicidad, movilidad y susceptibilidad frente al entorno puede convertirse en una herramienta sumamente importante para comprender las verdaderas causas detrás de este fenómeno. Solamente así el monstruo dejará de ser alimentado.

 

[i] http://actualidad.rt.com/actualidad/168458-francia-islamistas-europeos-estado-islamico

[ii] http://actualidad.rt.com/actualidad/168458-francia-islamistas-europeos-estado-islamico

[iii] http://mexico.cnn.com/mundo/2014/09/05/que-quiere-isis-un-excombatiente-de-ese-grupo-explica-sus-objetivos

[iv] http://www.cem.itesm.mx/signo/index.php/secciones/coyuntura/1256-tout-est-pardonne-rien-n-est-oublie-charlie-hebdo

[v]http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/08/140822_yihadistas_occidente_europa_como_llegan_c

[vi] Grimson – Cultura e Identidad dos nociones distintas, pág 2.

[vii] http://www.infobae.com/2015/03/10/1715026-los-terroristas-isis-miraban-los-teletubbies-y-game-of-thrones

[viii] Grimson – Cultura e Identidad dos nociones distintas, pág 2.

[ix] Grimson – Cultura e Identidad dos nociones distintas, pág 2.

[x] http://www.elpais.com.co/elpais/internacional/noticias/exclusion-musulmanes-francia-pasto-abonado-para-terrorismo

[xi] https://www.amnesty.org/download/Documents/…/eur010022012es.pdf

[xii] http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_3327000/3327541.stm

[xiii] http://www.rtve.es/noticias/20100914/francia-aprueba-definitivamente-prohibicion-del-velo-integral-tras-visto-bueno-del-senado/353960.shtml

[xiv] http://www.dw.de/encuesta-revela-ascenso-de-la-ultraderecha-en-francia/a-14899098

[xv] http://www.dw.de/debate-qu%C3%A9-es-ser-franc%C3%A9s/a-4861362

[xvi] Grimson – Cultura e Identidad dos nociones distintas, pág 3.

[xvii] Bauman (2005:90)

[xviii] http://www.gatestoneinstitute.org/3469/saudi-center-vienna

[xix] http://revistas.ucm.es/index.php/UNIS/article/view/28507/0

[xx] http://www.ieee.es/contenido/noticias/2014/10/DIEEEINV06-2014.html

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